Cine para la gente del fútbol
Fútbol para la gente del cine
- 1.1
La idea
24·90 es el festival donde el fútbol se sienta a ver cine. Una edición anual en Medellín dedicada al cine futbolero del mundo, para el hincha y el cinéfilo por igual. Una ciudad con la intensidad futbolera de Medellín merece un espacio donde ese fútbol se cuente y se comparta en pantalla grande.
- 1.2
El enfoque
El fútbol como materia y como universo narrativo. La mirada es amplia: cabe el documental de estadio y la ficción de barrio, la historia de una selección y el retrato de un hincha. Lo que une la programación es una sola condición: que cada película cuenta algo verdadero sobre el fútbol y sobre la gente que lo vive. Con libertad de club y de formato.
- 1.3
El nombre — 24·90
24 cuadros por segundo, el pulso del cine; 90 minutos, la vida en la cancha. El punto entre ellos es el festival — el lugar donde los dos se encuentran.
- 2.1
Línea curatorial
Películas que usan el fútbol como lente para contar historias humanas. El formato, la duración y el lenguaje cinematográfico son libres: importa que el fútbol sea el territorio donde algo verdadero sucede — una identidad, un conflicto, una comunidad, una vida. La selección privilegia la mirada sobre el espectáculo, la historia sobre el resultado.
- 2.2
Selección oficial
Una selección de largometrajes de cualquier país y de cualquier época, unidos por una sola condición: que el fútbol sea el territorio donde la historia sucede. La selección tiene carácter competitivo. Un jurado especializado y el voto del público otorgan cada año el premio principal del festival — el reconocimiento más alto que 24·90 puede dar a una película y a quienes la hicieron. Algunas proyecciones van acompañadas de una conversación moderada con invitados relacionados con la temática de la película.
- 2.3
Cortos
Una sección competitiva dedicada al cortometraje de cualquier género y origen. El formato corto tiene una tradición fértil en el cine de fútbol: es terreno de voces nuevas y de búsquedas formales libres, y escala con naturalidad las historias más íntimas del juego — el potrero, la infancia en la cancha, el retrato de un hincha. La selección privilegia la originalidad de la mirada sobre el tamaño de la producción. Un jurado especializado y el voto del público otorgan el reconocimiento a la mejor película corta de cada edición.
- 2.4
Panorama
La sección abierta del festival: estrenos, clásicos recuperados y hallazgos del cine de fútbol que conviven fuera de la competencia. Películas que ganan su lugar por sí mismas y piden pantalla grande. Aquí el festival muestra, con la mayor amplitud, lo que ama del cine futbolero.
- 2.5
Cine colombiano
El cine colombiano de fútbol tiene presencia garantizada en la programación. En cada edición, la curaduría busca activamente producciones nacionales —largometrajes o cortos, documentales o ficción, de industria o de autor— que compitan de igual a igual en las secciones del festival. Lo colombiano entra por calidad y por convicción: es el cine más cercano al territorio que habitamos y el que más nos pertenece. Esa presencia se extiende hacia lo iberoamericano — de Medellín al continente, de lo propio a lo compartido.
- 2.6
Premios
El festival entrega cada año dos reconocimientos competitivos: el premio principal a la mejor película de la Selección oficial y el premio a la mejor película de la sección Cortos. Ambos combinan el criterio de un jurado especializado con el voto del público — dos lecturas del mismo cine que juntas pesan más que cualquiera por separado. El premio es el acto con que el festival afirma qué películas importan y por qué — el momento en que el cine de fútbol encuentra su lugar más alto.
- 3.1
Los dos públicos
El festival apunta a dos públicos que Medellín tiene en abundancia: quienes llegan por el fútbol y quienes llegan por el cine. La pasión, el ritual colectivo, la historia bien contada — eso los une, aunque vengan de lugares distintos. La programación los trata por igual: una sola selección, una sola sala, dos miradas que se encuentran en la misma pantalla.
- 3.2
Territorio y sedes
Medellín tiene el ecosistema para sostener este festival. Hay salas con identidad cultural como el Teatro MAMM, multiplex con condiciones técnicas de primer nivel como Cine Colombia o Cineprox, redes de cultura popular como Comfama, y espacios cinéfilos con historia como el Colombo Americano. La estrategia de sedes se define edición a edición según las alianzas que se consoliden — lo que no cambia es el principio: el festival busca la sala que mejor sirva a cada función y lleva el fútbol al territorio del cine.
- 3.3
Formación de audiencias
La programación es la mitad del festival. La otra mitad son las conversaciones que genera. Algunas funciones de la Selección oficial van acompañadas de una conversación moderada — un director, un periodista deportivo, un investigador, alguien que vivió lo que la pantalla cuenta. El taller audiovisual para jóvenes lleva el festival a otro registro: jóvenes que crean, en alianza con universidades de Medellín con programas de cine y comunicación. Las funciones gratuitas en barrios son el tercer frente — el acceso democrático como principio fundador del festival. El festival forma en dos direcciones a la vez: introduce al hincha al lenguaje del cine y al cinéfilo al fenómeno cultural del fútbol.
- 3.4
Comunicaciones
La comunicación del festival es la extensión de su curaduría. La misma voz que selecciona las películas selecciona las historias que las rodean: el director, el contexto, la razón por la que esa película existe y por qué importa verla en Medellín. El contenido forma parte del festival — antes, durante y después de cada edición.
La presencia es digital y total. El fútbol y el cine tienen cada uno una comunidad digital masiva y activa; un festival en esa intersección habita una conversación que ya existe y que crece. La estrategia reconoce que los dos públicos del festival tienen hábitos digitales distintos — el tono y el canal se adaptan a cada uno, y la voz del festival los atraviesa a todos.
El ciclo de comunicación tiene tres tiempos: la anticipación que construye expectativa, la cobertura que documenta el festival en tiempo real, y la memoria que lo extiende más allá de los cinco días. Cada edición produce un archivo vivo — conversaciones, imágenes, relatos — que alimenta la siguiente.
- 4.1
Pertinencia sociocultural
El fútbol atraviesa un momento de expansión sin precedentes: un Mundial de 48 selecciones amplía el universo de historias posibles, multiplica los países con algo que contar y lleva el juego a territorios que antes miraban desde afuera. El cine sigue ese movimiento — más producciones, más voces, más ángulos sobre un deporte que ya era el más visto del mundo. Medellín, ciudad de fútbol intenso y cultura audiovisual en crecimiento, tiene la condición ideal para ser el lugar donde esas dos expansiones se encuentran. Un festival que arranca ahora lo hace en el momento justo.
- 4.2
Formación de públicos
El festival construye público en el largo plazo. Cada función gratuita en un barrio, cada conversación después de una proyección, cada joven que pasa por el taller audiovisual es una persona que amplía su relación con el cine y con el fútbol como cultura. La formación de audiencias es una apuesta de ciudad — sus efectos se miden en ediciones, no en funciones.
- 4.3
Objetivos medibles
La primera edición de 24·90 se propone cinco días de programación, veinte películas en selección y treinta funciones en salas con condiciones técnicas controladas — más dos funciones gratuitas en barrios con cortometrajes colombianos de derechos accesibles. El objetivo de espectadores es 1.500 en el conjunto de la edición. El componente de formación contempla cuatro actividades documentadas: conversatorios, talleres y encuentros con realizadores. La presencia de cine colombiano se garantiza con un mínimo de tres títulos en programación. Estas cifras son el piso — el festival las revisa y amplía edición a edición.
- 5.1
Modelo de financiación
El festival opera con un modelo de tres fuentes que se activan en secuencia y se equilibran con el tiempo. La fuente pública sostiene el arranque: los fondos de fomento cultural — local, nacional e iberoamericano — reconocen en el festival un proyecto de formación de audiencias, circulación de cine y desarrollo cultural de ciudad. La fuente privada complementa desde el principio: marcas y organizaciones que encuentran en el festival un territorio de propósito — acceso a públicos apasionados, asociación con una causa cultural de ciudad, presencia en un espacio que genera conversación. Las alianzas estratégicas son el tercer motor: sedes, instituciones culturales, universidades y organizaciones que aportan en especie, servicios y cofinanciación — cada aliado trae lo que el festival articula.
La ruta es de lo cercano a lo amplio. Los primeros recursos son locales; la consolidación abre el acceso a fondos nacionales; las ediciones acumuladas desbloquean la financiación iberoamericana, que exige cooperación entre países y recorrido demostrable. El festival es de acceso gratuito — una declaración de carácter antes que una decisión presupuestal. En las primeras ediciones, la sostenibilidad descansa en los fondos y las alianzas; el ingreso propio crece a medida que el festival gana reputación y escala. Cada edición es un escalón.
- 5.2
Propuesta de valor para aliados
Quien se suma a 24·90 entra a un territorio de propósito compartido. El festival ofrece a cada aliado lo que ese aliado puede aprovechar de verdad.
Para una marca: acceso a dos públicos apasionados que el festival reúne de manera única — el hincha y el cinéfilo — en un espacio donde la atención es voluntaria y el vínculo emocional es alto.
Para una institución pública o cultural: presencia donde el fútbol y el cine convergen como fenómeno cultural, con un argumento sólido de impacto territorial, formación de audiencias y desarrollo de ciudad.
Para un aliado en especie — una sede, una universidad, una organización —: la oportunidad de fortalecer su propia programación cultural y ampliar su comunidad a través del festival.
Lo que une a todos es una convicción compartida: el fútbol contado en pantalla grande es cultura, y Medellín merece ese espacio.
- 5.3
Proyección de crecimiento
El festival se diseña para ganar autonomía con cada edición. La primera establece el proyecto — la curaduría, los aliados, la audiencia, la identidad. La segunda lo consolida. La tercera abre el acceso a fondos que exigen trayectoria demostrable. La cuarta suma cooperación internacional. Cada año, el festival amplía su base de recursos.
El acceso gratuito es un principio que se sostiene en la medida en que el modelo de alianzas se fortalece. La reputación curatorial es el activo que crece: atrae mejores películas, mejores aliados y mejores fondos. El festival construye algo que se aprecia con el tiempo — un espacio cultural con identidad propia en Medellín.
- 5.4
Presupuesto
El presupuesto de la primera edición se organiza en cinco rubros. Las cifras son órdenes de magnitud orientativos — cada uno requiere cotización real con los aliados concretos, y el rango varía significativamente según el nivel de aporte en especie que se logre.
Licencias de exhibición: el costo de los derechos de proyección para las películas internacionales seleccionadas. En el circuito de festivales independientes, muchos realizadores de documentales y cortometrajes ceden los derechos directamente de manera gratuita; los largometrajes de distribuidores tienen tarifas variables. Rango estimado: $5 a $15 millones.
Sedes y producción técnica: el uso de salas, equipos de proyección y sonido. Este es el rubro más estratégico — un aliado que aporte su espacio en especie puede reducirlo a cero o acercarse. Rango estimado: $0 a $25 millones.
Equipo humano: coordinación general, programación, producción en sala y comunicaciones. Es el rubro que sostiene la calidad del festival y garantiza la segunda edición. Rango estimado: $20 a $35 millones.
Formación y actividades paralelas: conversatorios, taller audiovisual para jóvenes y logística de funciones en barrios. Rango estimado: $3 a $8 millones.
Comunicaciones y difusión: presencia digital, diseño y materiales del festival. Rango estimado: $3 a $8 millones.
Presupuesto total orientativo de primera edición: $31 a $91 millones de pesos, antes de alianzas en especie. Con alianzas de sede consolidadas, el rango real se sitúa entre $31 y $66 millones — un festival ejecutable con el modelo de financiación descrito en 5.1.
- 5.5
Alianzas internacionales
La cooperación internacional cumple dos funciones al mismo tiempo. La primera es curatorial: un acuerdo con un festival hermano — en Brasil, Chile, España o cualquier territorio con tradición de cine de fútbol — le dice a los realizadores del mundo que 24·90 forma parte de un circuito serio. Las películas llegan más fácilmente a quienes ya están en conversación con pares reconocidos.
La segunda es financiera: los fondos iberoamericanos de fomento cultural exigen cooperación demostrable entre países como condición de acceso. Una alianza real con un festival de otra nación iberoamericana abre esa puerta — y la abre para ambos lados.
El festival se construye desde el principio con vocación de intercambio: programación compartida, invitados cruzados, presencia mutua en convocatorias internacionales. La trayectoria local es el punto de partida; la proyección iberoamericana es el horizonte.
- 6.1
Figura jurídica
El festival opera bajo una corporación sin ánimo de lucro — la figura que los fondos públicos colombianos reconocen como interlocutor válido y que los aliados privados leen como señal de seriedad institucional. Su constitución es el primer paso operativo del proyecto, anterior a cualquier convocatoria de financiación pública.
- 6.2
Equipo
El festival lo dirigen tres perfiles complementarios que resuelven desde adentro el cruce que lo define.
La dirección artística reúne formación en crítica de cine, práctica como editor audiovisual y una relación con el fútbol vivida desde la tribuna y los torneos internacionales. Es el perfil que garantiza que la curaduría sea rigurosa y que la identidad del festival sea auténtica — alguien que viene del cine y que vive el fútbol.
La dirección ejecutiva aporta el periodismo deportivo como oficio: el acceso al mundo del fútbol, la credibilidad ante ese público y la capacidad de narrar el deporte como fenómeno cultural. Es el puente entre el festival y la comunidad futbolera de Medellín.
La asesoría académica y curatorial la ejerce un crítico y docente con trayectoria en la escritura cinematográfica colombiana y en la formación de públicos. Su vinculación al proyecto ancla la legitimidad del festival ante la industria del cine.
- 6.3
Trayectoria y alianzas
El equipo fundador llega al festival con un recorrido conjunto en la narrativa del fútbol: producción sonora, periodismo deportivo y crítica cinematográfica como prácticas que ya han encontrado audiencia y reconocimiento. La experiencia del equipo viene de contar el fútbol desde adentro y de entender el cine como espectadores exigentes. Esa combinación es el origen del proyecto y su garantía más honesta.
El asesor académico y curatorial aporta una trayectoria activa en el ecosistema de festivales de cine colombianos — programación, formación de públicos, relación con realizadores. Su presencia conecta el festival con redes y prácticas que toman años construir.
Las alianzas del festival están en construcción. El proyecto se presenta a sus primeros interlocutores con una propuesta definida y una identidad clara — lo suficiente para abrir conversaciones reales con sedes, instituciones culturales, fondos y organizaciones del mundo del fútbol. Cada alianza que se sume fortalece el proyecto y amplía su alcance.